ACTO I / LITUKKA
Me llamo Litukka, soy viuda y vivo en mi caverna con mis 2 hijos. Créanme en una caverna sin risas el silencio pesa más que la piedra.
Un día, como de costumbre, mientras sazonaba carne de mamut con la savia de una planta, me toqué el cabello con esas manos pringosas y sentí algo imposible para mi época. Mi melena tal cual rastafari primitivo estaba tejida de nudos y silencio con la apariencia de un bosque áspero de hebras endurecidas por el humo y la intemperie, de pronto floreció una cabellera suave, sedosa y brillante, como si un dios desconocido hubiese bajado a lamerme la cabeza.

Corrí a mirarme en un charco y no pude contener el asombro, no parecía yo pero inmediatamente pude proyectar el futuro. Entonces probé con mis hijos, siempre despeinados como bisontes después de la tormenta. Les unté la misma savia, y de repente sus barbas se ordenaron, sus melenas cayeron sedosas y hasta olían distinto. El milagro estaba funcionando, guardé el secreto en un cuenco y lo bauticé con nombre solemne: "Gelisaurina", mi pócima de poder.






